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Los cien años de la escuela Solar de Artigas en Paraguay: Por un futuro mejor

Marchas a caballo de 1000 kilómetros, discursos emocionados, niños felices festejando el centenario de una escuela, presencia de invitados de dos países. Todo eso generó el festejo de los 100 años de la escuela Solar de Artigas, ubicada en Asunción como la única institución uruguaya en territorio extranjero. Una escuela ejemplo de paz, unión, lazos culturales y futuro. Un maravilloso ejemplo de una gran obra que establece una perspectiva de un mejor mañana para los dos países. Todo unido bajo la sombra del gran prócer sudamericano.

La imagen del general José Gervasio Artigas recorre todo el cielo de Asunción en los últimos días. Porque el prócer uruguayo fue también un gran personaje para la sociedad y el pueblo paraguayo, a partir de su exilio en 1820 que duró hasta su muerte en 1850. En la tierra que ocupó durante su estadía en sus últimos años en la capital paraguaya, se fundó hace 100 años una escuela uruguaya en territorio paraguayo, Solar de Artigas. Un establecimiento que cumple con toda la currícula de enseñanza pública uruguaya y a la que se le añade algunos elementos propios de Paraguay como la enseñanza del guaraní.

Niños y autoridades presentes para este gran festejo de los 100 años de historia para ésta escuela que rinde homenaje a el prócer uruguayo


Por el centenario de esta escuela también realizó una marcha de poco más de 1000 kilómetros de 30 jinetes que viajaron desde Uruguay hasta Asunción para participar del evento y rendir un sentido homenaje al prócer uruguayo. La marcha al Paraguay fue un gran acto de amor a la historia del país, a la imagen del general y a los chicos que esperaban ansiosos en la escuela. También funcionó como chasque, ya que llevaron más de 1000 cartas de alumnos de escuelas primarias uruguayas a los niños que estudian en el Solar de Artigas.

La escuela Solar de Artigas se encuentra en el barrio Santísima Trinidad de Asunción, pegada al Jardín Botánico y al Zoológico

En el acto realizado el domingo 28 de abril en la escuela, se dieron cita buena parte de los funcionarios más importantes en el área de educación de ambos países, además de un importante número de invitados.
La escuela Solar de Artigas se encuentra en el barrio Santísima Trinidad de Asunción, pegada al Jardín Botánico y al Zoológico. Es una institución que sobresale por su nivel de enseñanza y excelencia. Donde su directora María José Volpe, está orgullosa de afirmar: «En esta escuela se enseñan los más profundos valores de la educación pública uruguaya. Desde hace 100 años cumplimos con ese mandato. Es un honor para mí estar al frente de esta institución». La escuela tiene 8 maestras, además de la directora. Todas elegidas por llamados oficiales.

Reconocimiento de la ANEP a la institución. «Está escuela es de Paraguay y de Uruguay. Y este terreno ahora es Patrimonio Cultural del Mercosur», comparte el ministro de educación y ciencias de la República del Paraguay, Luis Ramírez

La directora de Primaria y Educación Inicial de Uruguay, Olga de Las Heras agregó: «Este es un homenaje a nuestro prócer y un hecho cultural. Hoy nos resumimos en una frase de Artigas. ‘Sean los orientales tan ilustrados como valientes'». El Ministro de Educación y Ciencia de Paraguay agradeció a la vida por formar parte de este momento histórico y aseguró: «Muchos hechos de la vida nos separan y dividen. La escuela, en cambio, une a las personas y a los pueblos». Mientras que la secretaria de Cultura de Paraguay, Adriana Ortíz aseguró que «Esta escuela es de Paraguay y de Uruguay. Este terreno ahora es Patrimonio Cultural del Mercosur».

«En esta escuela se enseñan los más profundos valores de la educación pública uruguaya. Desde hace 100 años cumplimos con ese mandato. Es un honor para mí estar al frente de esta institución» afirma la directora María José Volpe


Además de estos funcionarios también estuvieron presentes el Ministro de Cultura y Educación de Uruguay, Pablo da Silveira; la presidenta de la Administración Nacional de Educación Pública, Virginia Cáceres; y el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera. Por el lado de Paraguay, también estuvo el viceministro de Culto, David Velázquez. En medio de todo el alboroto y fervor por los festejos, los destacados fueron los jinetes que viajaron mil kilómetros para rendir homenaje al prócer. Un acto de increíble amor y esfuerzo.


Cabalgata

El viaje fue agotador y satisfactorio al mismo tiempo. De una enorme intensidad que se vio reflejada en el gran cariño que les entregaron los habitantes de las distintas ciudades paraguayas a lo largo del camino. «El calor del pueblo paraguayo, el cariño con que nos recibió nos sorprendió sobremanera. Nos paraban en la ruta para darnos lo que tenían: chipá, naranjas, mandarinas, agua. Nos ofrecían pasar al baño en las casas. La verdad es un cariño muy reconfortante y lo estamos viviendo desde Encarnación hasta Asunción, en todo momento», aseguró el coronel Daniel de Armas, uno de los integrantes del viaje. Para ellos, las grandes dificultades del viaje fueron las lluvias, los caminos de ripio y las altas temperaturas.

Autoridades, docentes, estudiantes y jinetes acompañaron a los jinetes uruguayos que salieron desde Montevideo con destino a Carapeguá, recorriendo más de mil kilómetros, para celebrar a nuestro prócer en la escuela que rinde homenaje a el General José Gervasio Artigas


En la travesía, viajaron dos miembros del regimiento de Blandengues que llevaban un caballo ensillado pero sin jinete: «Simboliza la última cabalgadura, la que pidió en su lecho de muerte», explicó el teniente Ignacio Graña, otro de los integrantes del grupo de aparceros.


En total, los integrantes de la Marcha al Paraguay fueron unos 30 jinetes y 42 caballos que se dividieron en dos grupos. Uno, el que salió de Montevideo y el otro, el que partió desde Salto. Uno de ellos tomó el camino más largo para llegar a Asunción, cruzando por Posadas, en Argentina, por el puente Encarnación, porque ese fue el camino que siguió Artigas en 1820, cuando decidió exiliarse en Paraguay. Quienes eligieron este camino «largo» aseguran que no se arrepienten de haberlo hecho porque fue un tributo al general Artigas. Una acción de este grupo de hombres enaltecidos por la sombra del gran prócer.

El general en el exilio

El general José Gervasio Artigas se exilió en Paraguay en 1820, luego de perder dos batallas que lo desplazaron del poder. Primero la batalla de Tacuarembó y luego la de Las Tunas lo proscriben en el territorio de la banda oriental y es entonces cuando decide pedir asilo político en la incipiente República del Paraguay, que estaba gobernada por el dictador José Gaspar de Francia. Contrariamente a las visiones más nacionalistas, que indicaban que Artigas estuvo preso en Paraguay, una nueva revisión de la historia indica que el general vivió 30 años muy felices en este país. En ese entonces, pensaba polÍticamente en un pacto federal, que reuniera la provincias de la mesopotámia argentina con la banda oriental, en contra de los porteños. Pero a partir de su exilio, dejó de preocuparse de lo que ocurría en los territorios que dejaba y comenzó a centrarse en el futuro que avizoraba en su estadía en Paraguay.

Las herencias en esencia del general se mantienen presentes

Sobre esto, el historiador Nelson Caula, asegura que la entrada de Artigas a Paraguay fue negociada con el comandante de frontera paraguayo. Y se fue dejando ingresar a todos los seguidores del general que eran más de 200. El gobierno paraguayo los divide en tres grupos y a Artigas lo envían finalmente a Curuguaty donde pasa 25 años, trabajando la tierra y haciéndose un lugar respetado en la sociedad en medio de la selva. Artigas llega a querer tanto a Paraguay que decide quedarse en el país incluso cuando desde el ya independiente Uruguay lo invitan a volver.

Y prefiere morir allí, en Asunción, en el lugar donde ahora está la escuela. Una decisión del general que años después no es tomada en cuenta por el gobierno uruguayo que restituye los restos de Artigas al país.

Asunto oficial

Entre los muchos que expresaron su satisfacción por los 100 años de la escuela Solar de Artigas, estuvo el embajador uruguayo Eduardo Bouzout quien recordó que desde 2015, la escuela cuenta con el museo Artigas Karai Guasu, que significa Artigas Gran Señor. «Desde la embajada colaboramos con el mantenimiento y la mejora del museo que permite que los historiadores presenten sus investigaciones y sus libros», asegura el diplomático. Bouzout saludó especialmente a los jinetes que realizaron la Marcha al Paraguay y reconoció el cariño ofrecido por la población a su paso, agradeciendo «al pueblo paraguayo por el cálido acompañamiento durante su trayecto».

Autoridades de ambos países se reunieron en Caraguatá para ser parte de la ceremonia

Pero el embajador no fue el único funcionario que destacó el centenario de la escuela. En redes sociales, fueron muchos los que celebraron el hecho. Desde el ANEP (Administración Nacional de Educación Pública) hasta todos los funcionarios que formaron parte del acto celebrado el domingo 28 de abril en la escuela Solar de Artigas y más integrantes de ambos gobiernos. En palabras de Bouzout: «Los dos países mantienen una larga tradición histórica de amistad y cooperación, al influjo de la propia condición geopolitica de ambos, zanjada por diversos hitos de gran importancia como la permanencia de Artigas y sus más de 200 lanceros en Paraguay, la devolución temprana de los trofeos de la guerra contra la triple alianza, la revisión histórica y el constante apoyo a Paraguay por parte de Uruguay».

Los 100 años de la escuela Solar en la República del Paraguay

El árbol y la felicidad


En la escuela centenaria aún quedan rastros del prócer. Como su árbol Ivirá Pyta, el árbol de Artigas, donde el prócer solía descansar a su sombra. Hoy hay semillas de ese árbol en 21 escuelas del territorio uruguayo.

Porque la historia del prócer en el exilio todavía debe ser contada sin la niebla localista y buscando una mayor comprensión de esos 30 años que Artigas pasó en Paraguay, donde también decidió morir y, según dicen los nuevos historiadores, fue muy feliz. Donde amó y fue amado. Donde tuvo amores e hijos, como Juan Simeón, con Clara Gómez Alonso. Incluso se cree que además tuvo otros tres hijos con otra mujer. El historiador Caula habla de 9 mujeres y 15 hijos. Pero esto tampoco está probado por completo. Pero lo que es comprobado es el amor y el respeto que siente el pueblo paraguayo por Artigas.

Herencias culturales que trascienden fronteras

La importancia socio cultural que supusieron sus hombres: desde la idea base de libertad para todos los seres humanos hasta la introducción del candombe como ritmo en la música paraguaya. Este pasado 28 de abril se cumplieron 100 años desde la creación de este hermoso proyecto educativo que es el Solar de Artigas. Pero ya desde mucho antes la enseñanza de Artigas estuvo presente en el pueblo paraguayo. Ese ser libre y pensante. El caudillo que soñaba con la libertad de los hombres sin importar raza ni oficio ni religión. Ese ser único que pedía tanto por la valentía como por la ilustración, el gran Artigas que todavía espera para ser descubierto y disfrutado en su pensamiento por todos, tiene una chance de ser encontrado en la escuela que este año cumple su primera centena. Porque hay que pensar a Artigas por fuera de los razonamientos comunes: hace falta un salto de fé con el prócer.

Hoy la buena relación mutua de los presidentes Luis Lacalle Pou y Santiago Peña, hacen prever un futuro con unión y fraternidad entre los pueblos. Algo que Artigas quiso desde el primer día.

Presidente del Paraguay Santiago Peña, presidente del Uruguay Luis Lacalle Pou y primera dama del Paraguay Leticia Ocampo. Gentileza Abc Paraguay


De Paysandú hasta Asunción

La presencia del intendente de Paysandú no es casual en el evento del centenario. Ocurre que la primer cabalgata desde Uruguay hasta Asunción salió desde las tierras de la meseta de Artigas fue comandada por el entonces intendente de la ciudad, Jorge Larrañaga.

Intendente de Paysandú Nicolás Olivera

En aquella primera gesta del año 1997 se reafirmó el vínculo entre Paysandú y el Solar de Artigas, este territorio en tierras paraguayas que tanto tiene que ver con Uruguay, con su prócer máximo y con el amor incondicional a la tradición y la historia del país, como contó el historiador Enrique Sanchez, quien también participó de la travesía de 2017.
«Aquella cabalgata fue un encuentro con el general Artigas, pero también un encuentro con un país hermano, entrañablemente querido como Paraguay «, señaló Larrañaga en 2017, cuando se cumplieron 20 años de la primera expedición a caballo por el camino de Artigas. En ese 2017 también se realizó una cabalgata como en 1997 y como la actual. Un sendero que junta dos pueblos bajo un sentimiento único: el amor y la devoción a ese gran hombre que terminó sus días en tierras paraguayas siendo tal vez la imagen más preclara de la identidad uruguaya. En ese entonces, Larrañaga también subrayó: «Con aquellos paisanos que durante 22 días recorrimos más de 1000 kilómetros a caballo, para llegar a este lugar sagrado dónde se forma ciudadanía, donde se imparte la mejor política social, que es la educación».

De izq. a der.: Mabel Masa; Gastón Fernández; María Dolores Alvarez; embajador de Uruguay ante la República del Paraguay, Eduardo Bouzout; director adjunto MIDES Paysandú y presidente de la Junta Departamental de Paysandú, Alejandro Colacce; directora del medio Punta del Este Internacional, Marisol Nicoletti; jefe de Unidad de Operaciones en América Latina y el Caribe, Comisión Europea, Felice Zaccheo


Por eso, la presencia de las actuales autoridades de Paysandú estaban más que justificadas en este celebración de los 100 años de la escuela. Porque gracias a los jinetes de su tierra de meseta ya se viene haciendo patria desde hace décadas.


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