Buceo: paraísos escondidos bajo el mar

Buceo: paraísos escondidos bajo el mar



Frente a Isla de Lobos, un fondo rocoso milenario sostiene algas y fauna marina. Se puede practicar snorkel y buceo, el momento mágico llega cuando los lobos marinos se acercan a jugar.

Las aguas del Atlántico frente a la Isla, es un libro antiguo: su fondo rocoso, formado hace 530 millones de años, sostiene praderas de algas pardas, rojas y verdes donde se aferran mejillones, lapas y caracoles, refugio de brótolas, sargos, meros y viejas coloradas.

Entrar al agua es cruzar un umbral: detrás de las rocas comienza otro paisaje, antiguo y lleno de vida

El agua promedia 21°C en verano y 12–14°C en invierno. Allí convergen la Corriente del Brasil y la del Plata, lo que explica días de gran visibilidad y otros de mar lechoso. El snorkel se disfruta entre 2 y 5 m; con tanque, se desciende a 20–25 m en puntos autorizados.

El fondo marino de Punta del Este es un paisaje vivo: rocas, algas y fauna narran una historia que ocurre en silencio
Entre algas y roca viva, un bivalvo se abre paso en el fondo marino de Punta del Este, recordando que la vida submarina se sostiene en equilibrios silenciosos y persistentes
Las algas se mecen con la corriente como un bosque sumergido, donde cada hoja es refugio y alimento

Lo inolvidable ocurre cuando los lobos marinos se acercan, curiosos, a jugar con las burbujas. Entonces uno comprende que bajo la superficie late otro mundo: un paisaje antiguo, silencioso y lleno de vida que invita a sumergirse y descubrir el fondo marino de Punta del Este.

Curiosos y elegantes, los lobos marinos se acercan al buzo: un diálogo breve entre dos mundos que se observan