Buceo: paraísos escondidos bajo el mar

Frente a Isla de Lobos, un fondo rocoso milenario sostiene algas y fauna marina. Se puede practicar snorkel y buceo, el momento mágico llega cuando los lobos marinos se acercan a jugar.
Las aguas del Atlántico frente a la Isla, es un libro antiguo: su fondo rocoso, formado hace 530 millones de años, sostiene praderas de algas pardas, rojas y verdes donde se aferran mejillones, lapas y caracoles, refugio de brótolas, sargos, meros y viejas coloradas.

El agua promedia 21°C en verano y 12–14°C en invierno. Allí convergen la Corriente del Brasil y la del Plata, lo que explica días de gran visibilidad y otros de mar lechoso. El snorkel se disfruta entre 2 y 5 m; con tanque, se desciende a 20–25 m en puntos autorizados.



Lo inolvidable ocurre cuando los lobos marinos se acercan, curiosos, a jugar con las burbujas. Entonces uno comprende que bajo la superficie late otro mundo: un paisaje antiguo, silencioso y lleno de vida que invita a sumergirse y descubrir el fondo marino de Punta del Este.









