Tierra Prometida – Arcos de Portezuelo

Tierra Prometida – Arcos de Portezuelo
Arcos de Portezuelo

Entre el susurro del mar y la memoria de sus pioneros, Arcos de Portezuelo emerge como un diamante en bruto: un rincón escondido, promesa de belleza y calma, donde la historia se mezcla con el porvenir.


Entre el susurro del mar y el rumor del viento, Punta del Este extiende su horizonte hacia el oeste, allí donde la tierra se serena y la vida respira más lento. Arcos de Portezuelo — que abarca desde Ocean Park hasta Punta Negra— florece como un refugio de calma y promesa. A solo cinco minutos del aeropuerto, quince de los centros urbanos y una hora de Carrasco, ofrece la armonía perfecta entre la paz buscada y la conectividad necesaria.

Acuarela de Pierre Fossey, retratando la escena en el mirador de Sauce de Portezuelo,
declarado bien de interés patrimonial que será restaurado por la IMM

Hacia el oeste de Punta del Este, Arcos de Portezuelo renace: naturaleza, calma y conexión a minutos de todo.
Proyectos privados, junto a la Intendencia, trabajan para recuperar y poner en valor estos monumentos históricos.
Hace más de setenta años, el inmigrante italiano Dino Lapi vio en este rincón un sueño posible: fraccionó la tierra, erigió una iglesia réplica de la Virgen de Pompeya y un mirador donde ofrecía café a quienes querían contemplar el porvenir.

Hoy, Sauce de Portezuelo, Ocean Park, Bahía del Pinar y Punta Negra laten entre mercadillos, productores locales y el rumor del océano. Un pueblo frente al mar que crece sin olvidar su esencia: naturaleza, energía y futuro.