Astra: vivir entre el bosque y el mar

Astra: vivir entre el bosque y el mar


Un rincón de mar en la Parada 45: naturaleza, amplitud y acceso real a la playa, en un entorno donde el bosque y el océano conviven con equilibrio.


En la Parada 45 de Playa Mansa, donde el bosque toca la arena y el paisaje se abre hacia una de las bahías más serenas del país, surge Astra, un barrio privado de 23 hectáreas concebido para vivir con amplitud, privacidad y contacto cotidiano con la naturaleza. La ubicación es estratégica: a una hora y cuarto de Carrasco (Mvd) y a diez minutos del aeropuerto de Punta del Este, lo suficientemente cerca para una vida activa y lo bastante apartado para escuchar las olas.

Astra concentra cinco razones de peso que definen su valor: la cercanía real con Montevideo; el acceso inmediato al aeropuerto; la posibilidad de bajar caminando a la playa sin cruces de tránsito; un mar calmo y accesible ideal para nadar o caminar largo por la orilla; y un escenario natural para deportes náuticos como kitesurf, stand up paddle, remo y natación en aguas abiertas, donde incluso las ballenas francas australes se dejan ver en invierno y primavera. Estas tierras guardan memoria.

VIsta aérea de Astra
Las ballenas francas australes descansan junto a sus crías; y cuando llega la temporada estival, las golondrinas anuncian su regreso

Aquí funcionó durante décadas el Hospital Marítimo, pensado para aprovechar el aire limpio y la luz del Atlántico en clave de bienestar. Esa vocación permanece, pero transformada en un entorno contemporáneo de baja densidad, con arquitectura abierta al horizonte y vegetación nativa como parte del diseño.

El fraccionamiento respeta la topografía suave y el trazado natural del bosque. Las calles acompañan el relieve, permitiendo visuales amplias hacia el mar incluso a varias líneas del frente. El barrio cuenta con infraestructura completa —saneamiento, agua, energía, fibra óptica y caminos amplios— que garantiza comodidad sin afectar el entorno.

Astra propone una arquitectura de mínima huella y máxima armonía, diseñada para convivir con el bosque de Punta del Este

La ubicación ofrece un privilegio poco común: amaneceres sobre la Península y atardeceres detrás de Punta Ballena, un doble frente de luz único en el Este.

Desde Astra, el horizonte se abre en un arco perfecto: al este la punínsula despierta con el sol; a la izquierda, Punta Ballena guarda la última luz del día. En una sola mirada, el amanecer y el atardecer: 180 grados de belleza

La vida cotidiana también forma parte del proyecto. La biodiversidad del entorno acompaña todo el año, y el acceso directo por la perimetral permite llegar a La Barra, Manantiales o Rocha sin atravesar la Península.

Los aloes florecen en julio, las retamas y pittosporum aromatizan en primavera en la misma época que llega la ballena Franca

Está previsto un Beach House junto al acceso a la playa, pensado como punto de encuentro con servicios, guardado de equipos y vínculo activo con la costa.

Arenas doradas y atardeceres escenográficos, todos los días del año
Embarcaciones que disfrutan y decoran el mar

Así, Astra revaloriza un área icónica de Punta Ballena y la proyecta hacia adelante: un lugar donde la arquitectura se integra al paisaje y donde cada día comienza y termina frente al mar. Más que un barrio cerrado, es una forma actual de habitar el Este con sencillez, diseño y horizonte.


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