De Gorlero a Abella: la ciudad que recuerda, el Maldonado que viene

De Gorlero a Abella: la ciudad que recuerda, el Maldonado que viene
El intendente de Maldonado, Miguel Abella, examinando los planes de desarrollo y obras territoriales para el período de gobierno en la Intendencia Departamental.

Con una proyección de 600.000 metros cuadrados presentados para construir este año, Maldonado enfrenta el desafío de acompañar su crecimiento con mejores servicios, movilidad y seguridad. En una entrevista con Punta del Este Internacional, el intendente Miguel Abella describe la recuperación de Gorlero y adelanta un proyecto que mira hacia el mar: transformar agua salada en agua potable para abastecer el desarrollo de la costa este.

Por Marisol Nicoletti

Antes de ser una avenida, Gorlero fue un apellido. Y antes de convertirse en el paseo donde se cruzan generaciones de vecinos y visitantes, fue la calle Nº 4 de una península que empezaba a imaginar su futuro. En 1918 recibió el nombre de Juan Bautista Gorlero, el primer intendente de Maldonado, uno de los hombres que ayudaron a impulsar el naciente balneario.

Antes de llevar el nombre de Juan Bautista Gorlero, la actual avenida era la calle Cuatro: un sencillo camino de tierra que unía el puerto con el naciente balneario. En 1918 fue rebautizada en homenaje al primer intendente de Maldonado y a una familia que, durante tres generaciones, ayudó a construir el futuro de Punta del Este.

Más de un siglo después, esa misma avenida vuelve a reunir la memoria y el porvenir de Punta del Este. Miguel Abella propone recuperar su condición de paseo, mejorar la circulación y devolverle parte del encanto que recuerda desde su infancia. Pero alrededor de Gorlero, el territorio también cambió: hay más edificios, más habitantes y más personas que eligieron quedarse cuando terminó el verano.

Las cifras que aporta el intendente permiten dimensionar esa transformación. Según señala, Maldonado mantiene un ritmo de entre 600.000 y 700.000 metros cuadrados presentados anualmente para construir. Al momento de la entrevista, el registro alcanzaba los 420.000, con una proyección de llegar a los 600.000 al cierre del año.

Una renovación integral del espacio público: nuevas veredas, más áreas verdes, mejor iluminación, mobiliario urbano contemporáneo, accesibilidad, tecnología y una reorganización del tránsito para devolverle a Gorlero el protagonismo que siempre tuvo.

Cada nueva construcción incorpora algo más que volumen al horizonte. También suma necesidades de agua, saneamiento, circulación y servicios. Allí sitúa Abella uno de los desafíos centrales de su gestión: acompañar el desarrollo sin comprometer las condiciones que hicieron de Punta del Este un lugar elegido para vivir.

Cuando el balneario se convierte en hogar

Durante años, buena parte del crecimiento inmobiliario estuvo vinculada a la inversión y al uso estacional. La pandemia modificó esa dinámica. Viviendas que se ocupaban unas semanas comenzaron a alojar una vida cotidiana, con nuevas exigencias para la ciudad.

“El pospandemia nos dejó un Punta del Este totalmente distinto al que teníamos años anteriores”, sostiene Abella.

El intendente señala que la cantidad de extranjeros residentes se triplicó y que la población del departamento creció aproximadamente entre un 23% y un 24% entre censos. Son dos fenómenos diferentes que confluyen en una misma realidad: Maldonado debe responder a una demanda cada vez más permanente.

Vista panorámica de la zona de la Mansa y la península de Punta del Este al atardecer, con el edificio del Enjoy en primer plano y la silueta urbana iluminada por la luz dorada.

Para Abella, ordenar el territorio implica mirar más allá de cada edificio. El cuidado ambiental y la movilidad forman parte de una misma planificación. Concentrar cientos de personas en un sector donde ya resulta difícil circular obliga a evaluar cómo se relaciona cada proyecto con su entorno y con el conjunto de la ciudad.

La preocupación es concreta: que el crecimiento de hoy no se convierta en una dificultad para quienes vivirán aquí mañana.

Gorlero: recuperar el paseo

En la avenida principal, esa mirada tiene una expresión visible. Abella recuerda una Gorlero de veredas amplias, recorridos a pie y encuentros que se prolongaban de una esquina a otra.

Cuando era niño, cuenta, los dejaban en el casino Nogaró y los recogían en la plaza. Entre ambos puntos estaba el paseo: caminar, encontrarse, mirar la ciudad.

La intervención actual busca recuperar esa experiencia y mejorar la circulación vehicular. Después de casi tres décadas desde la última gran reforma, la avenida atraviesa una renovación que se realizará por etapas.

El proyecto incorpora veredas más ordenadas, nuevos sectores verdes e iluminación renovada para mejorar la experiencia de residentes y visitantes durante todo el

Según explica el intendente, para la próxima temporada se prevé dejar operativa la vía de tránsito y completar parte de las veredas, junto con una intervención en la Plaza Artigas, conocida como la plaza de los artesanos. Durante el año siguiente continuarán los trabajos en las veredas restantes y el ordenamiento de la cartelería comercial.

La remodelación integral de avenida Gorlero reorganizará la circulación vehicular, ampliará los espacios de estacionamiento y renovará el mobiliario urbano, con el objetivo de recuperar la principal arteria comercial.

La liberación del espacio público, la reparación de cordones y veredas y las mejoras de iluminación forman parte de esta recuperación. La intención es que Gorlero vuelva a ofrecer un recorrido cómodo y atractivo, tanto para quienes la visitan como para quienes la transitan todos los días.

“Que Gorlero vuelva a tener ese encanto que siempre tuvo”, resume Abella.

La avenida que homenajea a un pionero vuelve así a plantear una pregunta vigente: cómo transformar Punta del Este sin perder aquello que la distingue.

El mar, una posible fuente de agua potable

La renovación más profunda que describe el intendente se proyecta más allá de la península. Hacia el este, donde los nuevos desarrollos amplían la ocupación de la costa, Abella adelanta una iniciativa que reúne saneamiento, tratamiento y una planta desalinizadora.

El objetivo es incorporar el agua de mar como fuente complementaria de abastecimiento y reducir la dependencia de la Laguna del Sauce.

Vista aérea panorámica de la Laguna del Sauce y su entorno natural, con la luz del atardecer iluminando el espejo de agua y la vegetación nativa de la zona.

Según explica, se trabaja en coordinación con el gobierno nacional y se busca articular la participación pública y privada. La inversión estimada ronda los 50 millones de dólares para el conjunto de las intervenciones.

La franja mencionada comprende desde Balneario Buenos Aires hasta la Laguna Garzón, con alcance hacia Camino Sainz Martínez. Abella señala que ya existen proyectos y planos de saneamiento y que se han identificado los desarrollos de la zona para planificar los servicios.

El Puente Garzón une los departamentos de Maldonado y Rocha mediante una obra que rompe con los estándares tradicionales y propone una construcción innovadora y diferente

La planta desalinizadora propuesta permitiría tratar agua de mar para convertirla en agua potable. Su concreción sumaría una alternativa de abastecimiento para un territorio en expansión.

El anuncio plantea una oportunidad de largo plazo. El mar que define el paisaje y atrae a los visitantes podría aportar también parte del agua necesaria para sostener la vida cotidiana de la costa.

Abella vincula esta iniciativa con la apuesta por el saneamiento realizada durante la gestión de Domingo Burgueño. El criterio que propone recuperar es anticiparse: dotar de infraestructura a las zonas de crecimiento antes de que la falta de servicios comience a afectarlas.

Seguridad para una ciudad que vive todo el año

Una población más estable también requiere continuidad en las políticas de seguridad. Para el intendente, el trabajo debe mantenerse durante los doce meses y acompañar tanto a los residentes como a los visitantes.

La Intendencia continuará la coordinación con el Ministerio del Interior y el apoyo a Prefectura, Bomberos y Policía Caminera. Además, Abella anuncia la contratación de horas Ciudad para que efectivos policiales acompañen a los inspectores municipales en determinados procedimientos.

Efectivos de la Policía Caminera intensifican los controles viales y el patrullaje preventivo a lo largo de la costa del departamento de Maldonado. Foto: Maldondado Noticias

La medida busca reforzar el respaldo al cuerpo inspectivo y las condiciones en que se desarrollan los operativos.

El enfoque responde a la misma transformación que atraviesa los demás temas de la entrevista: Punta del Este tiene una actividad que excede ampliamente los meses de verano.

Un invierno con más movimiento

Abella encuentra señales de ese cambio en escenas cotidianas: restaurantes abiertos, cafeterías y propuestas de entretenimiento que mantienen su actividad durante el invierno.

A los residentes se suma una población flotante que llega especialmente los fines de semana. Según los datos que menciona, entre jueves y domingo ingresan por el peaje entre 25.000 y 30.000 vehículos que permanecen en la zona.

Vista aérea del Puerto de Punta del Este y la península: uno de los principales motores turísticos y náuticos del departamento de Maldonado.

Ese movimiento sostiene comercios, servicios y empleo fuera de la temporada alta. La construcción también contribuye a una economía con mayor continuidad, en la que el trabajo deja de depender exclusivamente de la llegada de enero y febrero.

Aunque se muestra cauto al anticipar resultados turísticos, el intendente considera que Maldonado ya transita un proceso de actividad más extendida durante el año. Para la próxima temporada espera una distribución más pareja del movimiento de visitantes.

Crecer con memoria y previsión

Entre la antigua calle Nº 4 y la Gorlero que hoy se renueva transcurre buena parte de la historia de Punta del Este. Su nombre recuerda a quienes vieron posibilidades en una pequeña península; sus obras actuales responden a una ciudad que necesita hacer lugar a nuevas formas de habitarla.

Avenida Juan Gorlero al anochecer: la principal arteria comercial y turística de Punta del Este con su emblemática iluminación y línea de palmeras.

La entrevista con Abella recorre esa transición: recuperar una avenida, ordenar el tránsito, acompañar a los inspectores y proyectar servicios hacia una costa en crecimiento. Algunas intervenciones ya están en marcha; otras, como la desalinización, abren un horizonte que todavía debe concretarse.

El desafío es preservar la calidad de vida mientras cambia la escala del departamento. Darle al crecimiento una infraestructura capaz de sostenerlo y a la ciudad espacio para seguir siendo reconocible.

Sobre Gorlero permanece el nombre del primer intendente. Frente a la costa, el mar abre una nueva posibilidad. Entre ambos, Maldonado empieza a trazar su próximo capítulo.