El buque China Zorrilla por dentro: a bordo con López Mena

El buque China Zorrilla por dentro: a bordo con López Mena

Una idea que ya navega. Punta del Este Internacional recorre el ferry eléctrico a baterías más grande del mundo junto a quien lo soñó e hizo realidad. De la bodega a los salones, de las baterías a los controles computarizados: una mirada desde adentro al barco que abre una nueva etapa entre Argentina y Uruguay.

El China Zorrilla ya está en el puerto de Buenos Aires, donde se ultiman los preparativos para su inauguración, prevista para el 21 de octubre. Junto a Juan Carlos López Mena, Punta del Este Internacional subió a bordo para descubrir por primera vez su interior y compartir una mirada a la nueva forma de viajar entre ambas orillas.

Por Marisol Nicoletti y Nicolás Tarallo

El China Zorrilla, el ferry eléctrico a baterías más grande del mundo tiene 130 metros de eslora y capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, abre una nueva etapa en la conexión entre Argentina y Uruguay: su propulsión completamente eléctrica permite navegar sin quemar combustible a bordo y sin emisiones directas de CO₂ durante el cruce.

Al subir al China Zorrilla y disfrutar de este barco de avanzada junto a quien lo soñó e hizo realidad, sentimos que su celebración por el logro era también la nuestra. Durante años habíamos escuchado a Juan Carlos López Mena hablar de esta apuesta. Ahora estábamos a bordo con él, recorriendo aquel sueño que ya navegaba en nuestras aguas.

Marisol Nicoletti, directora de Punta del Este Internacional, junto a Juan Carlos López Mena, fundador y presidente de Buquebus, en la entrada de la bodega del China Zorrilla, antes de iniciar el recorrido. El equipo de la publicación pudo conocer de primera mano el interior del nuevo buque, acompañado por quien lo soñó e hizo realidad.

Desde hace años, Punta del Este Internacional acompaña a los pasajeros de Buquebus con su anuario. Muchos encuentran en sus páginas una primera aproximación a Punta del Este mientras todavía están en camino. Esa presencia se sostiene en una relación de confianza y reconocimiento mutuo que ha crecido con el tiempo.

Próximos a celebrar 25 años ininterrumpidos de nuestro anuario coleccionable, vivimos esta visita exclusiva junto al impulsor del China Zorrilla como el mejor regalo que podíamos recibir de Buquebus en nuestro aniversario.

Hace unos tres años, Juan Carlos López Mena nos presentaba el proyecto del China Zorrilla ante una gigantografía con distintas vistas del futuro buque eléctrico. Mientras avanzaba su construcción, compartía con Punta del Este Internacional los detalles de una apuesta que hoy podemos recorrer a bordo

El encuentro tenía, además, un significado especial: López Mena había confiado en nuestro multimedia para dar a conocer en primicia este proyecto, cuando todavía estaba en sus planes. Volver a acompañarlo, esta vez a bordo, nos permitió compartir la satisfacción de verlo realizado.

Una nueva escala para la navegación eléctrica

La nave acababa de realizar su primer cruce por sus propios medios entre Colonia y Buenos Aires. Construido por Incat en Hobart, Tasmania, el catamarán tiene 130 metros de eslora y capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos. Cubrirá la ruta entre la capital argentina y Colonia del Sacramento con propulsión completamente eléctrica.

La moderna bodega del China Zorrilla tiene capacidad para hasta 225 vehículos y cuenta con protección contra incendios en el sector destinado a su transporte. Un espacio donde la amplitud y la seguridad acompañan la nueva propuesta de navegación eléctrica entre Buenos Aires y Colonia.

La apuesta también cambia la relación del barco con el medio ambiente. Al utilizar energía almacenada en baterías, el China Zorrilla evita la quema de combustible a bordo y las emisiones directas de dióxido de carbono y otros gases contaminantes durante el cruce. Su contribución a reducir la huella de carbono depende también de cómo se genera la electricidad que lo abastece. A esa transformación se suman el menor ruido y las menores vibraciones de su sistema de propulsión, que mejoran la experiencia de los pasajeros.

Su nombre homenajea a una mujer cuya trayectoria pertenece a ambas orillas. China Zorrilla, uruguaya de nacimiento y querida por el público argentino, hizo del teatro y el cine un lugar de encuentro. La nave que la recuerda prolongará ese vínculo sobre el río.

Juan Carlos López Mena conversa con Nicolás Tarallo, director de arte de Punta del Este Internacional, sobre la tecnología del China Zorrilla antes de iniciar el recorrido. Ocho motores eléctricos alimentados por baterías impulsan el nuevo buque mediante chorros de agua, sin emisiones directas durante la navegación.

La tecnología adquiere aquí dimensiones concretas: 5.016 módulos de baterías, distribuidos en cuatro salas, y una capacidad de almacenamiento de 41,2 megavatios hora. La transformación también se descubre puertas adentro: la imagen tradicional de una sala de máquinas da paso a un conjunto de equipos eléctricos, electrónica y controles computarizados que administran la energía y la propulsión.

El corazón eléctrico del China Zorrilla: una de las cuatro salas que albergan los 5.016 módulos de baterías del buque. Allí se almacena la energía que permite navegar sin quemar combustible a bordo. Foto: Incat.

Ocho motores eléctricos accionan otros tantos propulsores por chorros de agua, conocidos como waterjets. El sistema toma agua por debajo del casco y la expulsa a velocidad para impulsar la nave. Sus elementos giratorios trabajan dentro de conductos, sin las hélices exteriores de una embarcación convencional.

La recarga se realiza en puerto mediante conexiones de alta capacidad. En Colonia, UTE y la Administración Nacional de Puertos acordaron las obras de infraestructura necesarias para abastecerlo durante sus escalas. López Mena explica que las pruebas permitirán comprobar el desempeño en las condiciones del río y ajustar la autonomía y las recargas.

La propuesta para los pasajeros acompaña ese desarrollo: salones amplios, distintas clases de servicio, áreas de recreación y un duty free de 2.300 metros cuadrados. Espacio y confort completan la experiencia del cruce.

Butacas amplias, luz natural y grandes ventanales para disfrutar del río: así son los salones del China Zorrilla. Con capacidad total para 2.100 pasajeros y distintas clases de servicio, el nuevo buque combina comodidad y vistas panorámicas en el cruce entre Buenos Aires y Colonia.

El hombre detrás de la idea

A sus 84 años, el fundador de Buquebus mantiene la ambición de llevar su empresa un paso más allá. Primero incorporó velocidad al viaje; después amplió los servicios. Ahora impulsa una innovación de alcance mundial en las aguas que unen a dos países hermanos. Su visión empresarial encuentra en esta embarcación una de sus expresiones más audaces.

Nos recibe acompañado de su actual pareja. Caminan tomados de la mano; ella lo mira con admiración y él conserva una sonrisa durante la visita. Mientras avanzamos, las explicaciones alternan con bromas. Hay familiaridad en el intercambio, fruto de tantos encuentros.

Al recibirnos, López Mena nos cuenta que se había reunido con Robert Clifford, fundador y presidente del astillero australiano Incat, de 82 años. Casi de la misma generación, los une una larga historia de barcos construidos y la ilusión de seguir soñando juntos: ya trabajan en otro buque, del que hablaremos más adelante. Durante el recorrido, la conversación se centra en el China Zorrilla, su tecnología y los preparativos para la inauguración.

La prevé para el 21 de octubre y anuncia que los viajes comenzarían el 22. Ya sabe cómo quiere participar de ese momento: ingresar conduciendo su Tesla. Le encanta manejarlo, cuenta. La escena que anticipa reúne su entusiasmo por el vehículo que disfruta y por la embarcación que hizo posible.

También habla de sus once hijos, cuyas edades, según relata, van de los dos años y medio a los 55. Se siente joven y lo dice con humor: asegura que les gana a más de uno corriendo y caminando. Come poco, no cena y se cuida. En esos hábitos asoman disciplina y un espíritu competitivo que sigue presente. Menciona, además, la buena relación con sus anteriores esposas.

El brillo en sus ojos acompaña las referencias a la familia y al trabajo. En la conversación conviven el afecto por los suyos y el orgullo por lo construido. También se detiene a conversar con quienes trabajan a bordo, comenta los avances y sigue de cerca los preparativos. Todavía quedan pruebas y ajustes antes del servicio regular.

De las camisas a los barcos

Su historia empezó lejos de un astillero. En una entrevista anterior con Punta del Este Internacional recordó su primer trabajo, a los 13 años, como cadete en una camisería. Después llegaron su propio negocio de camisas y el paso a la actividad naviera.

De aquellos comienzos conserva episodios que ayudan a entender su manera de emprender. Uno transcurre en Japón, durante la negociación por un barco: el vendedor confió en él y le permitió llevárselo para pagarlo después. La anécdota quedó en nuestras páginas como testimonio de los años en que cada adquisición abría una posibilidad de crecimiento.

Décadas más tarde, otra conversación modificó el rumbo de una inversión. El China Zorrilla había sido pensado para funcionar con gas natural licuado. Según el relato de López Mena difundido por Incat, Clifford le planteó que el siguiente sería completamente eléctrico. El empresario propuso aplicar ese cambio al que ya estaban desarrollando.

Juan Carlos López Mena, fundador y presidente de Buquebus, y Robert Clifford, fundador y presidente de Incat, el astillero australiano que construyó el China Zorrilla. Los une una larga historia de confianza y barcos: siguen soñando, proyectando nuevas embarcaciones y haciendo realidad sus ideas con la misma pasión que los llevó a ser pioneros.
Montaje editorial realizado con IA. Retrato de Robert Clifford: Incat.

Así nació la novena embarcación construida por Incat para Buquebus. La confianza de una relación sostenida durante años permitió asumir juntos un desafío tecnológico de gran escala.

La transformación llega a tierra

El proyecto hotelero que López Mena anticipó a Punta del Este Internacional prevé 156 habitaciones en uno de los establecimientos.

En Buenos Aires, la renovación se extiende al entorno de la terminal. En entrevistas anteriores con Punta del Este Internacional, López Mena ya nos había contado sus planes hoteleros, la ampliación de las instalaciones y el desarrollo de un complejo de 90.000 metros cuadrados en Puerto Madero, con estacionamiento inteligente, torre residencial, centro comercial y espacios verdes.

Juan Carlos López Mena nos presenta los renders del futuro hotel y la renovación del entorno de la terminal de Buquebus en Puerto Madero.

El garaje ya está en funcionamiento y también lo recorrimos con él, a bordo de su Tesla. Aquello que nos había anunciado en nuestras conversaciones anteriores ahora formaba parte de la visita: una obra concreta, incorporada a los servicios de la terminal.

Juan Carlos López Mena conduce su Tesla por las modernas cocheras de Buquebus, ya en funcionamiento, donde guarda el vehículo que tanto disfruta manejar. El estacionamiento forma parte de la renovación del entorno de la terminal en Puerto Madero.

En aquella entrevista había detallado tres subsuelos con 465 cocheras sobre la avenida Antártida Argentina y otras 330 previstas sobre la avenida Cecilia Grierson. El hotel y los demás desarrollos integran esa misma apuesta por acompañar al viajero más allá del cruce.

Juan Carlos López Mena nos muestra las nuevas cocheras de Buquebus, otro de sus proyectos hecho realidad. A sus 84 años, conserva el entusiasmo de un pionero: celebra lo construido y sigue soñando con lo que vendrá.

Esta vez, nos tocó descubrir a nosotros. Conocer el China Zorrilla junto a su impulsor y recorrer el estacionamiento ya operativo dio otro sentido a las entrevistas anteriores: pudimos ver de cerca cómo sus anuncios iban tomando forma.

López Mena también nos deja una referencia a lo que vendrá: ya trabajan en proyectos para otro buque con el mismo constructor australiano. Sus características y sus plazos todavía quedan por conocer. Por ahora, la atención está puesta en el China Zorrilla y en su próxima inauguración.

Un recorrido por el China Zorrilla junto a Juan Carlos López Mena, quien nos abrió las puertas del buque que durante años nos había contado como un sueño. Punta del Este Internacional comparte los momentos de una visita que nos permitió conocer su interior, descubrir su tecnología y escuchar a su impulsor.

Nos llevamos la emoción de haber compartido este logro y una renovada confianza en lo que todavía puede construirse. Entre aquellos primeros anuncios y este encuentro hubo decisiones, trabajo y constancia. También la fe necesaria para sostener una idea hasta verla hecha realidad. Ahora, ese futuro que López Mena nos contaba ya navega en nuestras aguas.